sábado, 14 de abril de 2007

Gemelas

Gemelas perversas,
Cuando estamos juntas nos temen,
Nos compaginamos,
Nos entendemos solo con miraros.

Tu mente no es ningún secreto,
La mía para ti no lo se,
Pero cuando tramamos algo,
Sabemos compaginarnos.

Tú eres mi niñita,
Yo soy tu pequeñita,
Separadas nuestras fuerzas se dividen,
Juntas se multiplican.

Yo soy la sensatez,
Tú eres la locura,
Siempre nos querremos.

TKM



1 comentario:

Anónimo dijo...

SIN LAGRIMAS:
Para ti, sí. Porque mereces una y mil palabras.
¿Sabes? Quisiera pedirte perdón por todas las lágrimas que derramaste en mi nombre…
Me arrepiento de haber provocado desde la primera, hasta la última….
Tanto digo sobre tu sonrisa, que la ironía de tu tristeza me invade.
Estoy bien, realmente, aunque entristezca, no me hundo. Hay algo que me lo impide… Sé lo que es. ¿Tu no?
Esta vez, me repito, nada va a ser igual, porque de hecho, ya me habéis dejado soñar con una realidad sin dolor.
Espero ver la luz a tu lado, sabes, no hay nada más bonito que sonreír gracias al reflejo de la sonrisa que más añoras.
Siento tan cerca tus palabras, como lejanas tus miradas. Veo tan excesivamente cerca la realidad más efímera, que me da miedo tocarla, romperla. Volver al infierno del que salí conociéndote.
Nunca nadie me ha hablado tan claro como tú, me ha hecho pensar tanto como tú, y me ha dado alas para sentir, como tú.
Nadie ironiza tan bien como tú, ni contesta con el desprecio que lo haces tú, pero sabes, es precioso, ver como, no sólo la cordura es bonita, si no, como a veces la locura nos hace especiales, únicos.
El reflejo de tus llantos me asfixia… No hay mayor puñalada que la de sufrir la amargura en el espíritu ajeno, y ver esa impotencia ante la solución, que se pierde en el sentido de lo irreal… en el sentido de tu risa.
Ansío poder mirarte a los ojos y conseguir transmitirte todo lo que recorre mi mente, pero, muchas veces, es la propia desilusión, la que me hace perder las fuerzas.
No sé, quizás te sientes inútil ante la vida, quizás no alcanzas a ver lo que gira en torno a ti.
Hay veces que huyen las respuestas, y sólo quedan preguntas condenadas a repetirse una y otra vez… dudas, pesadillas afín y al cabo.
Espero estar ahí, para despertarte de ese sueño roto en gritos, y guiñarte el ojo, que sepas lo que importas para el resto del mundo, y para mí.
Sólo quiero darte y que me des la mano a través de la realidad, que sepamos dar juntas un paso hacia eso que tanto nos asusta, el futuro.
Me aterra llegar a verme sola, abandonada para el exterior… lo he vivido tantas veces, que… ¿una más? No, esta vez no, esta vez estas tu...